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jueves, 17 de junio de 2010

Característica de esta guerra

La Segunda Guerra Mundial tuvo un carácter completamente distinto de la anterior.El perfeccionamiento de la técnica motorizada: aviones, tanques, automóviles, etc., proporciono a los combatientes elementos de gran poder destructivo. La guerra de trincheras fue abandonada por la guerra de movimiento. Aviones y tanques avanzaron sobre las ciudades destruyendo todo. Mas de 25 millones de seres humanos murieron en la guerra.Bombas, cohetes de largo alcance fueron utilizados por los alemanes para atacar a Londres y, por últimos, apareció la bomba atómica. Si bien puso fin a la lucha ensombreció el futuro de la humanidad, por su enorme poder destructivo. A pesar de las voces angustiadas que constantemente piden la eliminación de estas armas, las grandes potencias EEUU, la Unión Soviética y Gran Bretaña sigue ensayándolas.
Cambios En La División Política EuropeaComo consecuencia de la guerra, Alemania fue dividida en 4 zonas, que ocuparon respectivamenteFrancia, Inglaterra, EEUU y la Unión Soviética, la ciudad de Berlín fue dividida y ocupada en la misma forma. La parte oriental del territorio alemán fue anexada a Polonia, pero esta nación debió ceder una gran zona a las zonas a la Unión Soviética. Italia se convirtió en República y perdió sus colonias africanas.Todas las naciones del oriente de Europa quedaron bajo el dominio de la Unión Soviética. Finlandia, que no participo en la guerra a favor de ninguno de los dos bandos en lucha, soporto el ataque de Rusia 1º y de Alemania después, debiendo finalmente ceder parte de su territorio a Rusia.
Las Naciones UnidasLas grandes figuras que representaron a las Naciones Unidas durante la contienda fueron "Franklin D Roosevelt", presidente de los EEUU; Winston Churchill, Primer Ministro de Gran Bretaña, y José Stalin, Primer Ministro Soviético. Los "3 Grandes", como se les llamó, realizaron la conducción de la guerra, unidos con el firme propósito de defender los principios democráticos y los derechos humanos.En agosto de 1941, Roosevelt y Churchill, en representación de sus respectivos estados, y en los momentos mas difíciles de la contienda, firmaron a bordo del acorazado Príncipe de Gales un documento conocido con el nombre de Carta del Atlántico, que consta de ocho puntos, en los que declaran:Las Naciones Unidas no busca engrandecimiento alguno, en el orden territorial ni de otra especie.No desean ver cambios territoriales que no estén de acuerdo con los deseos, libremente expresados, de los pueblos respectivos.Respetaran el derecho de todos los pueblos para elegir su forma de gobierno y desean ver restituidos los derechos soberanos y de gobierno propio a las naciones privadas de ellos por la fuerza. Tratarán respetando las obligaciones existentes, de que todos los estados, grandes o pequeños, vencedores o rendidos, tengan acceso en igualdad de condiciones al comercio y a las materias primas del mundo, que sean necesaria para su prosperidad económica.Desean lograr la mayor colaboración, entre las naciones en el campo económico, con el objeto de asegurar para todos,

sábado, 5 de junio de 2010

martes, 1 de junio de 2010

La España de Franco y la guerra mundial


Al comenzar la guerra mundial, España tenía 26.187.899 habitantes (censo de 1940), y había crecido en 2.343.103 en los últimos 10 años, pese a los tres años de guerra civil y al exilio. Diez años después (1950) habría crecido, contra todas las previsiones, solamente en 2.180.743 personas. Sobre estas cifras hay abundantes discusiones. La más extraordinaria es la que supone que en la posguerra / guerra mundial murieron (por hambre, por enfermedades adquiridas en la guerra) o dejaron de estar presentes en el censo por el exilio más españoles que durante la guerra. El número de personas asesinadas por cualquiera de los medios conocidos (desde el tiro en la carretera al consejo de guerra sumarísimo de urgencia) es desconocido, pese a las muy diferentes interpretaciones de cada historiador. Como el número de muertos en la guerra. Unos se aferran a la mítica cifra del millón (título de la también mitica novela de Gironella, 1961) y otros la rebajan a menos de la mitad. Es curioso que también estos cálculos, hechos de todas las maneras posibles, sea por informes policiales y judiciales o por cálculos sobre actas de defunción, hayan seguido estando divididos en dos bandos: los republicanos mantienen la cifra alta; los militares y los franquistas, la reducida. En las esquelas de los periódicos fue corriente ver durante dos o más años después del último parte de guerra la anotación: "Murió víctima de los padecimientos sufridos en la zona roja", o las alusiones directas al asesinato. Las otras muertes aparecían muy pocas veces: en casos señalados, en los periódicos se publicaba una noticia de redacción y título obligatorio: "Sentencia cumplida". Se refería solamente a las consideradas legales por los consejos militares. Gran parte de los asesinatos dejaban constancia en los registros (los que la dejaban) con la mención de "fallo cardiaco". Una frase de Gaetano Mosca, escritor italiano:"Todo régimen que persiga adecuadamente a sus adversarios puede mantenerse en el poder indefinidamente". Franco recibe a la Junta Técnica de Acción Católica y dice: "Es nuestra tarea, ahora, recristianizar nuestra nación". Entre el parte de guerra final del 1 de abril de 1939 y el principio de la guerra mundial (invasión de Polonia por Hitler, 1 de septiembre) sólo habían transcurrido cinco meses. Ninguna nación, en vísperas de crisis mundial, podía ayudar a España, y la reconstrucción no había comenzado (se creó una dirección general: de "Regiones Devastadas"). Sin embargo, todos querían que esta pieza clave de la geopolítica les fuese amistosa. El Reino Unido y Francia habían reconocido el régimen franquista antes de terminar la guerra civil, y Franco elevaba sus amistades y valedores a la categoría de pactos: amistad y no agresión con Portugal hispano-germano (más tarde, Bloque Ibérico) y, sobre todo, el Anti Komintern (27-III), para el que tuvo una gran sorpresa: el pacto germano-soviético del mes de agosto. Ante la invasión de Polonia, España se declaró neutral.

Hitler, reforzado por la firma el 27 septiembre de 1940 del Pacto Tripartito con Italia y Japón, se entrevistó el 23 de octubre con Franco. La entrevista de Hendaya entre ambos dictadores concluyó en un fracaso. Franco, pese a sus simpatías por el Eje y desoyendo los consejos de su ministro de asuntos exteriores y cuñado, Serrano Súñer, finalmente no involucró a España en la guerra mundial.
Las iniciativas militares de Mussolini llevaron muy pronto la guerra a dos nuevos escenarios.
Guerra en el Norte de África

En 1940, británicos e italianos mantenían en el Norte de África sus posesiones coloniales. Sin embargo, a causa de la guerra, era inevitable que estos se atacasen entre ellos. Así, el Ejército Británico fue el primero el cruzar la línea, al atacar posiciones italianas (Fuerte Capuzzo). La reacción italiana tuvo cierto éxito como demuestran las victoriosas campañas del mariscal Graziani, aunque, con el paso del tiempo, dichas victorias se convirtieron en amplias derrotas y, consecuentemente, los ingleses comenzaron a recuperar el terreno que el Ejército italiano les había arrebatado, hasta el límite de que, en un corto período de tiempo, empezaron a tomar terreno italiano. Ante la imposibilidad de frenar este avance británico, Hitler decidió ayudar al desfallido ejército del Duce en el Norte de África, enviando un ejército formado por infanteria, blindados y artillería pesada principalmente. Dicho contingente estaba mandado por Erwin Rommel, quien ya había destacado con anterioridad al mando de su "División Fantasma". De este modo, al derrotado ejército italiano se unió esta ayuda enviada por Alemania, formando el Afrika Korps.Con la ayuda del contingente alemán, la iniciativa volvió a recaer sobre las fuerzas del Eje, gracias, sobretodo, a la dirección del General Rommel, quien supo contener la embestida británica. Una vez conseguido esto y, teniendo como objetivo desalojar a los británicos del Norte de África, el Afrika Korps retomó la ofensiva hacía las posiciones británicas para alcanzar primeramente Tobruk, cuyo puerto era uno de los más importantes del mediterráneo. Sin embargo, antes de conquistar Tobruk debemos hacer referencia al hecho de que para tomar dicha ciudad, debían conquistar antes otras ciudades, tales como Gazala o el fuerte de Bir Hakeim. Debemos hacer referencia a lo acontecido en Bir Hakeim, pues constituye una buena prueba de la habilidad y el coraje del Ejército de la Francia Libre.Como se ha dicho con anterioridad, el objetivo principal del Eje para el Norte de África era el de expulsar a los británicos de ésta, lo cual implicaba llegar hasta el Canal de Suez.Así, la ofensiva que llevaba a cabo el Afrika Korps prosiguió de forma que, pronto se dejo atrás la frontera con Libia y se entró en Egipto. Llegados a este punto es conveniente hacer un inciso, en el cual debemos añadir que, el ejército inglés contaba con una importantisima ventaja con la que el Áfrika Korps no contaba, y es que el ejército inglés recibía constantes refuerzos, fruto de la importancia que concedía el Estado Mayor al teatro de operaciones del Norte de África. Por el contrario, las quejas de Rommel en este sentido eran abundantes, pues las cantidades necesarias para que prosiguiese la ofensiva de forma victoriosa nunca le eran entregadas, es más, ni siquiera lo necesario para mantener una ofensiva. Y es que en este sentido vemos que el Alto Mando Alemán no concedía la misma importancia a lo que ocurría en el Norte de África que el bando aliado, pues para los alemanes la guerra importante era la del este, contra la Unión Soviética.

Así que, mas que bien y, gracias a la astucia de Rommel, el Áfrika Korps consiguió adentrarse en Egipto, hasta llegar a el Alamein. No obstante, las condiciones del Áfrika Korps en aquel momento eran desastrosas y las condiciones en que se encontraba el Octavo Ejército Británico eran mucho mejores.